El Secretario General Ban Ki-moon, se inclina ante la Asamblea General después de su reelección en 2011 como el octavo Secretario General (arriba). El primer Secretario General Trygve Lie habla en el Palacio de las Naciones en Ginebra, 1950. Foto ONU.

Por primera vez en la historia, el proceso de selección de un nuevo Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas incluirá discusiones públicas con cada uno de los candidatos al puesto diplomático más alto del mundo. Tradicionalmente, unos pocos países poderosos decidían el nombramiento a puerta cerrada.

Los ocho candidatos actuales serán presentados formalmente a la Asamblea General, integrada por representantes de los 193 Estados miembros de la ONU más los observadores Estado de Palestina y la Santa Sede. Los tres días de diálogos informales empezarán el martes y el público en general podrá hacer preguntas a través de integrantes de la sociedad civil y de las redes sociales.

«Este es un proceso que podría cambiar las reglas del juego», dijo Mogens Lykketoft, presidente de la Asamblea General, en una entrevista con el Centro de Noticias de la ONU. «Será una nueva oportunidad para incrementar la transparencia relacionada con la maquinaria de Naciones Unidas y también para aumentar la influencia de un público más amplio en lo que hacemos aquí.»

Aunque las discusiones públicas no parezcan revolucionarias a primera vista, para una Organización de 70 años que hasta ahora ha tenido sólo ocho Secretarios Generales, todos seleccionados en un proceso relativamente cerrado por los 15 miembros del Consejo de Seguridad, se trata de un territorio inexplorado.

Dos horas de preguntas y algo más

Cada candidato tendrá dos horas que se transmitirán por televisión e internet y que empezarán con una presentación oral breve. Además, cada uno de ellos habrá presentado por escrito un ensayo con su visión para 2017 y los años futuros.
Después de esa presentación, los Estados miembros tendrán dos o tres minutos para hacer preguntas a nombre de sus países o grupos geográficos.

Puesto que las audiencias están clasificadas como informales en los registros oficiales de la ONU, no habrá una lista de oradores, y las participaciones de los Estados miembros se harán según el orden en que lo vayan solicitando.

Como no hay un modelo para ese tipo de diálogos en la ONU, tampoco lo hay para las preguntas. Algunos Estados miembros podrían terminar usando su tiempo para hacer declaraciones políticas o hablar más tiempo del que les corresponda, aunque Lykketoft ha advertido que estará muy pendiente del reloj.

Si quedara tiempo dentro de esas dos horas, el candidato contestará preguntas de la sociedad civil.

Si este lapso no fuera suficiente, cada candidato podrá exponer su punto de vista a los medios de comunicación en el podio que se instalará fuera de la sala de la Asamblea.

Además de los medios tradicionales, se exhorta a los candidatos a utilizar las redes sociales. El presidente de la Asamblea General y el Servicio de la ONU de Enlace no Gubernamental ha creado un sitio en la web donde la gente puede hacer preguntas por escrito, en video o audio con la etiqueta #UNSGcandidates.

Las preguntas seleccionadas se plantearán durante los diálogos informales. Hasta el momento se han presentado más de 500 preguntas que abarcan desde los criterios que utilizarían los candidatos para hacer nombramientos de altos funcionarios, hasta las medidas que propondrían para acabar con la pobreza y lograr la paz en Medio Oriente.

«Las redes sociales tendrán un papel muy importante en el proceso», afirmó Lykketoft al Centro de Noticias, y agregó que espera que los candidatos se den tiempo para responder a todas las preguntas en las próximas semanas y meses.

Lo que necesita saber sobre los diálogos informales con los candidatos

  • Empiezan el martes 12 de abril en la sede de la ONU en Nueva York
  • Cada presentación durará dos horas y cada día hablarán hasta tres candidatos
  • Cada candidato hará una presentación y luego responderá preguntas de los Estados miembros
  • Si el tiempo es suficiente, la sociedad civil hará preguntas
  • Los diálogos se transmitirán por televisión, y la prensa podrá hacer preguntas a los candidatos después de los diálogos
  • Terminarán el jueves 14 de abril
  • La próxima ronda de diálogos será en junio
  • El Consejo de Seguridad comenzará las deliberaciones en julio

«Veremos a la sociedad civil tomar muchas iniciativas adicionales para discutir con los candidatos, quizá también para que haya discusiones entre los candidatos dentro y fuera de este recinto», apuntó.

Esto incluye las presentaciones de campaña coauspiciadas por el periódico Guardian en Nueva York y Londres este mes y en junio, organizadas fuera del sistema de la ONU.

Lykketoft se mostró optimista de que esto dé lugar «por primera vez en la historia de la ONU a un proceso muy transparente que, a su vez, conduzca a una formulación mucho más clara de lo que esperamos como miembros de las Naciones Unidas de las competencias y desafíos del próximo Secretario General.»

En vista de que estos diálogos podrían influir en el proceso de elección, podría suponerse cierta resistencia del Consejo de Seguridad, un órgano donde no están representados 178 Estados miembros de la Asamblea General.

Lykketoft asegura que no es el caso: «El entendimiento cada vez mayor, aún por parte de los más grandes y poderosos es que los problemas existenciales de este planeta sólo se pueden resolver a través de la cooperación. Consecuentemente, necesitamos una ONU más fuerte, y eso debe reflejarse en la forma en que seleccionamos y en las competencias que pedimos del nuevo Secretario General.»

Desde la firma de la Carta de la ONU hasta hoy

Ban Ki-moon (República de Corea)
Período de servicio: 2007-2016
El Secretario General, Ban Ki-moon, habla con un refugiado de un asentamiento sirio en el valle de Bekaa, en el este de Líbano, en marzo de 2016. Foto ONU/Mark Garten

Kofi A. Annan (Ghana)
Período de servicio: 1997-2006
El ex Secretario General, Kofi Annan, en su primera visita a Timor Oriental después de que fue sacudido por la violencia posterior al referéndum, en julio de 1999. Foto de la ONU/
Eskinder Debebe

Boutros Boutros-Ghali (Egipto)
Período de servicio: 1992-1996
reunión el ex Secretario General Boutros Boutros-Ghali con la Madre Teresa en junio de 1995. Foto de la ONU/Evan Schneider

Javier Pérez de Cuéllar (Perú)
Período de servicio: 1982-1991
El ex Secretario General Javier Pérez de Cuéllar durante una rueda de mini-prensa sobre la situación entre Irán e Irak, en agosto de 1987. Foto de la ONU/Pernaca Sudhakaran

Kurt Waldheim (Austria)\
Período de servicio: 1972-1981
El ex Secretario General Kurt Waldheim (derecha) durante una visita oficial a América del Sur, aquí en la Ciudad de Panamá, en marzo de 1973. Foto de la ONU/Yutaka Nagata

U Thant (Myanmar)
Período de servicio: 1961-1971
El ex Secretario General U Thant reunido con los comandantes de las fuerzas de las Naciones Unidas en el Congo y oficiales militares de alto rango de la Operación de las Naciones Unidas en el Congo (ONUC), en abril de 1963. Foto de la ONU/MH

Dag Hammarskjöld (Suecia)
Período de servicio: 1953-1961
El ex Secretario General en septiembre de 1960 frente a una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad. Foto de la ONU/MB

Trygve Lie (Noruega)
Período de servicio: 1946-1952
El ex Secretario General Trygve Lie (izquierda) en la sexta reunión de la Asamblea General de la ONU en París, Francia, en noviembre de 1951. La Sra. Eleanor Roosevelt hace uso de la palabra en nombre de los Estados Unidos. Foto de la ONU/MB

La Carta de la ONU, firmada en 1945 como base de la Organización, dice relativamente poco sobre cómo debe seleccionarse al Secretario General. Sólo en el Artículo 97 se hace mención de que el candidato «debe ser nombrado por la Asamblea General sobre la recomendación del Consejo de Seguridad».

En su primera sesión en 1946, la Asamblea General estuvo mucho más activa en el proceso de selección. Creó la resolución A/RES/1/11, que determinaba que el Consejo tomaría el liderazgo en el proceso de selección y que en una sesión privada se pondría de acuerdo en un nombre que luego pasaría a la Asamblea General para que lo votara.

Desde 1946, el Consejo de Seguridad ha hecho eso, discutir y votar a puerta cerrada, con encuestas extraoficiales, para que sus integrantes alentaran o desalentaran a los candidatos a seguir adelante. Las normas de este proceso se conocen como “Wisnumurti” por haberse establecido en noviembre de 1996, cuando el presidente en turno del Consejo era el embajador de Indonesia Nugroho Wismumurti.

Las encuestas extraoficiales se repiten hasta que hay un candidato de la mayoría que no sea vetado por un miembro permanente del Consejo de Seguridad. Entonces, el nombre se transfiere oficialmente a la Asamblea General, cuyos miembros han respaldado históricamente al candidato.

Pero en los años recientes, ha habido un clamor para que exista una mayor transparencia sobre esas encuestas extraoficiales, no sólo en los círculos políticos sino también en la sociedad civil. Ejemplo de ello es la campaña «1 para 7.000 millones», que incluye a la Federación Mundial de Socios de la ONU, entre otros grupos.

En línea con este creciente ímpetu de cambio, en diciembre pasado, junto con la embajadora ante la ONU de Estados Unidos, Samantha Power –que en ese momento ocupaba la presidencia del Consejo de Seguridad–, firmó una carta dirigida a todos los representantes permanentes y a los observadores permanentes. La misiva señalaba que en nombre de la «transparencia y la inclusión», el proceso de selección debería abrirse a nominaciones nacionales y que debería haber intercambios informales con los candidatos.

«Es una manifestación de que vivimos en una época diferente», dijo Kykketoft al Centro de Noticias de la ONU. «Muchos Estados miembros han opinado que quisieran conocer mejor a los candidatos y hacerse una idea sobre quién va a ser el Secretario General antes de que empiecen las deliberaciones en el Consejo de Seguridad.»

Aquí es donde el juego podría cambiar, destacó Lykketoft.

Si la mayoría de las naciones respalda a un candidato, «será muy difícil pensar que el Consejo de Seguridad elegirá un nombre diferente», dijo.

«Pero si hubiera muchos candidatos y no un escenario claro, podríamos tener el mismo final del juego que hemos tenido antes.»

¿Cómo elegir a un líder mundial entre los líderes mundiales?

Actualmente hay ocho candidatos nominados oficialmente para el cargo de Secretario General. Sus documentos de nominación, currícula vitae, fotos y otros papeles de apoyo son públicos y pueden consultarse en línea.

Al igual que en las instrucciones para le proceso de selección de un candidato, la Carta de la ONU provee información escasa sobre los requisitos para el puesto.

En su carta, Lykketoft y Power invitaron a candidatos «con capacidades probadas de liderazgo y administración, experiencia extensa en relaciones internacionales y habilidades diplomáticas, multilingües y de comunicación sólidas».

En la entrevista con el Centro de Noticias de la ONU, Lykketoft describió a una persona con «ideas clara y capacidad» para remodelar la Organización de manera que refleje mucho mejor la “interconectividad e interdependencia de todos los desafíos que Naciones Unidas enfrentará en las esferas de desarrollo, paz y seguridad y derechos humanos”.

El candidato ideal tendría «contacto con la opinión pública global y mostraría autoridad para llamar a las potencias mayores y menores, sobre todo en el Consejo de Seguridad, a actuar oportunamente», puntualizó, refiriéndose al empantanamiento en el Consejo de varios asuntos que amenazan la paz y seguridad internacionales.

«Espero que el mundo y las potencias mundiales estén listas para aceptar que el Secretario General debe ser, en principio, una personalidad sólida e independiente», agregó.

Lykketoft tiene la convicción de que la comunidad internacional está lista para tener como Secretaria General a una mujer.

«Lo que debemos tener claro, me parece, es que debemos encontrar a la mejor persona. Pero muchos no vemos ninguna razón para que, por primera vez, la mejor persona no sea una mujer», acotó. «Y ése es un argumento en sí mismo.»

Además del género, existe una consideración adicional que podría dar ventaja a algunos candidatos. Europa del Este es la única región que hasta el momento no ha tenido a alguno de sus ciudadanos en el puesto de Secretario General.

De los ocho candidatos actuales, cuatro son mujeres, tres de ellas son de Europa del Este y de las tres, una ocupa un cargo en la ONU.